-Involucrar al niño o niña en las rutinas de la familia: Permítale que observe y participe de todas las actividades que normalmente realiza la familia dentro y fuera del hogar. Entre ellas están: hacer mercado, visitar las casa de familiares o amigos, asistir a reuniones sociales, ir al parque o salir a practicar deporte.
-Desarrollar habilidades sociales a través del juego: Realice actividades recreativas, deportivas y culturales que favorezcan su desarrollo integral. Con eso se facilitará el desarrollo y la adquisición de habilidades sociales. También comportamientos adecuados, comunicación apropiada, reconocimiento de sentimientos y expresión de los mismos.
-Fortalecer las relaciones afectivas con la familia: Desarrolle las relaciones afectivas con sus hermanos y familiares. Promueva espacios de comunicación que permitan expresar afecto y colaboración familiar como por ejemplo compartir juegos y actividades cotidianas.
-Reconocer las potencialidades del niño o niña con discapacidad: Aceptando las capacidades diferentes de aprendizaje, el ritmo y las ayudas que requiere. Podrá reconocer las potencialidades y los logros en su aprendizaje en distintas actividades. Por ejemplo, amarrarse los zapatos, aprender los colores, utilizar la cuchara, respetar reglas cuando salen de visita, entre otras.
–Identificar y exigir los derechos del niño o niña con discapacidad cognitiva: Defienda los derechos de su hijo o hija con discapacidad para así mejorar la calidad de los servicios que les brindan en las instituciones y en la comunidad.
Más de la familia en pro de la inclusión de las personas con discapacidad…
-Crear y participar de redes, asociaciones u organizaciones de Padres con hijos con discapacidad cognitiva: Promueva en compañía de otros padres de familia, grupos o asociaciones la defensa. También de conocimiento y debate de los derechos de los niños y niñas con discapacidad generando oportunidades y apoyos.
-Buscar ayuda, orientaciones e información de profesionales: Los padres deben buscar ayuda profesional de psicólogos, educadores especiales, terapeutas, trabajadores sociales o médicos que los orienten. Además, que les permitan solucionar muchos de los interrogantes que se presenten durante el desarrollo de los niños y niñas en los primeros años de vida.
-La familia debe generar acciones que faciliten la inclusión en diferentes contextos: Participe activamente con el niño o niña con discapacidad de los espacios y actividades deportivas, educativas o sociales de su comunidad. Asista a fiestas, competencias deportivas, eventos de la iglesia, restaurantes, parques entre otros.
Programas en el Instituto Tobías Emanuel que ofrecen apoyos y metodologías específicas para la Discapacidad Cognitiva
El Instituto Tobías Emanuel cuenta con los siguientes programas de atención y educación dirigida a la discapacidad cognitiva y discapacidad intelectual:
– Internado
Modelo de hogares con apoyo
Se encuentra fundamentado en el enfoque de calidad de vida y en el modelo solidario de Inclusión Social del ICBF. Atiende a personas que en su mayoría están desamparadas por diversas razones.
Busca la restitución de los derechos y mejorar la independencia, promoviendo el autoestima y la convivencia a través del desarrollo de actividades artísticas, culturales y recreativas, el ocio, el tiempo libre y la vida ciudadana, tratando de devolver con dignidad el hogar que no tienen.
– Fortalecimiento de Capacidades
Es una modalidad que se inscribe en los programas de Prevención del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Atiende niños, niñas y adolescentes de 7 a 17 años, con discapacidad intelectual leve a moderada. Corresponde a un servicio de atención integral de 4 horas diarias.
– Avances: habilidades para jóvenes adultos con diagnóstico de discapacidad
Es un programa ocupacional de desarrollo humano dirigido a población joven y jóvenes adultos con un diagnóstico de discapacidad, entre otras asociadas a la misma.
La labor en el Programa de Avance, actualmente, se desarrolla con personas de entre 25 y 68 años. Sin embargo, el grupo no se limita a las edades sino a las habilidades de cada una de las personas. El programa tiene un perfil a nivel comportamental.
– Formación para el Trabajo
Los programas de Formación para el Trabajo y el Desarrollo Humano han sido creados especialmente para jóvenes con discapacidad intelectual o cognitiva. Cada programa técnico de formación tiene una duración de tres (3) años.
El Certificado que se otorga es Técnico Laboral por Competencias en (uno de los 4 programas registrados): Panadero Pastelero, Auxiliar Administrativo, Auxiliar en Almacén y Bodega, Jardinería y Vivero y Auxiliar de Servicios Hoteleros.